LA RISA
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
¿Realmente es el hombre el único ser del reino animal capaz de reír?
Muchos dicen que también lo hacen las hienas, y aunque esto es cuestionable, ya que dichos mamíferos emiten sonidos semejantes a la risa, como los gatos al maullar pareciera que son bebes llorando, así que lo dejaremos como "la expresión súbita y espontánea de una emoción de alegría extrema, que se manifiesta por la emisión de sonidos característicos en diferentes intensidades, y que pueden variar de un individuo a otro, generalmente precedido de un acontecimiento, pensamiento o recepción de un mensaje que al individuo le parece hilarante".
Hace unos años, se exhibió una secuencia de películas llamadas "La risa en vacaciones", en la que los protagonistas propiciaban una serie de circunstancias chuscas en las que hacían caer a los turistas, generalmente propiciando confusiones, errores, caídas, en fin, que el público disfrutó y rió en gran manera, al igual que en "los furcios", o programas donde se proyectan videos en los que podemos apreciar situaciones "chistosas" de otros.
Sin embargo, cuando somos nosotros los que sufrimos dichos accidentes que desatan la risa de los demás, nos indignamos y consideramos nos están faltando al respeto si lo hacen; nos ofendemos, e incluso consideramos como desconsideración de su parte y muchas veces hasta les dejamos de hablar.
Pero si somos maduros emocionalmente y no tenemos temor a hacer el ridículo sin dejar de ser lo que somos, logramos reírnos también de nuestras propias circunstancias.
Pero el objetivo de este artículo va más encaminado hacia lo que sucede si somos capaces de permitirnos disfrutar la vida y reír a carcajada batiente aun por cosas simples o por nuestras propias fallas o limitaciones.
¿Realmente el hacer el ridículo nos humilla o denigra? ¿Qué es hacer el ridículo según nosotros? No sé si exista una definición como tal, pero si tiene mucho que ver con nuestra propia percepción de lo que "debe ser", con una formación rígida y llena de tabúes y limitaciones que los cánones de la moral establecida por el hombre no nos permite.
Por ejemplo: hace muchos, pero muchos años (bueno no tantos), cuando yo era una niña de unos 10, mi mejor amiga caminaba por el parque con uno de sus primos cuando observó algo sumamente chistoso (debo decir que de por si eres bastante simploncita), ella y su primo rieron con ganas porque una niña se cayó tirando no solo sus monedas, sino también las tortillas que llevaba, pero la risa se convirtió en preocupación cuando se dieron cuenta de...¡SI!, no se equivoco, era yo, y dejó de reírse para asumir una actitud solidaria y ayudarme a recoger mi monedas y tortillas, pero después pudimos reírnos juntas del evento.
¿Podríamos hacer lo mismo si se tratara del jefe o el sacerdote o el gobernador? Tal vez se consideraría irrespetuoso e irreverente por su investidura, pero en el fondo nos provocaría la misma risa, sólo que contenida o muuuy disimulada ¿verdad?
Pero… ¿Por qué nos reímos?...
Como todo, nuestro creador nos diseñó con características que nos permiten expresar emociones y sentimientos como el llanto, la risa, la ira, en fin, que contamos con estas características con un propósito y no para ser reprimidas, por lo menos no permanentemente. Sería como tener que obligar a un televisor que transmitiera un solo canal aunque esté habilitado para transmitir más de cien.
Se ha observado que entre mas rígida es una persona en sus esquemas, no sólo con los demás (lo que le impide considerar otras opciones además de la suya), sino también consigo mismo, no se permite disfrutar la vida ni equivocarse o hacer el ridículo sin que esto le ocasione gran frustración. Esta rigidez nos va aislando poco a poco y, además de considerarnos como los portadores de la verdad absoluta, más perfectos que el mismo Dios, nos hace críticos (y criticones), intransigentes e indeseables, en tanto que el ser flexibles (con la forma de ser de los demás), tolerantes, respetuosos, considerados y amables, nos permite disfrutar no solo la vida, sino también la compañía y aceptación de los que nos rodean.
¿Alguna vez lo han tachado de amargado o "hígado"? ¿la gente no logra comprenderlo?, ¿es usted un ser excepcional pero incomprendido? ¡Cuidado!, revalore su actitud hacia los demás, puede ser que en su afán por tener siempre la razón no se permita ser feliz y le impida vivir plenamente.
Por otro lado, la risa produce endorfinas que quitan el dolor físico y moral, serotonina que evita la depresión y hasta feromonas que nos hace ser atractivos a los demás. La gente busca estar con alguien con quien sentirse bien, no con quien sentirse criticado, enjuiciado y rechazado.
La rigidez nos hace producir constantemente adrenalina, que nos mantiene alerta, a la defensiva, pero también altera el metabolismo de los hidratos de carbono, y a la larga altera todo nuestro funcionamiento para desembocar en un permanente estado de inconformidad acompañado de lo que yo llamo el síndrome de las "itis", desde esofagitis hasta colitis pasando por gastritis y duodenitis, hipertensión arterial, alteración en el metabolismo en general, alteraciones del sueño, etc.
Así es de que, en este apenas segundo mes del año le invito a reír y reír, aun de si mismo, nos sería muy saludable ver mas programas o películas cómicos y menos de tragedias de terror o dramas. Pero al final, es una elección que usted tiene derecho a tomar, dependiendo del estilo de vida que también elija vivir. Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
Texto publicado en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
viernes, 6 de febrero de 2009
martes, 27 de enero de 2009
Miércoles 28 enero de 2009
CALIDAD
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
En plena era de la mercadotecnia, y que la competencia se vuelve un reto a superar, teniendo como misión “producir” con calidad y como visión, “ser” de calidad, empezaremos por analizar el significado de este concepto estudiado en el desarrollo organizacional que es el de CALIDAD.
Habitualmente cuando lo escuchamos, pensamos en lo mejor, y nadie puede estar en des acuerdo; sin embargo, el cuestionamiento es “lo mejor para quien”. Los kilos de 900gr. Son excelentes para el vendedor, pero no para el comprador, el horario matutino lo es para el prestador de servicio, pero no para el usuario, y más aún: si ambos están de acuerdo, por ejemplo en la atención médica, donde se brinde atención altamente especializada, con disponibilidad de horario y a costos accesibles, aparentemente resulta de calidad, pero aún en este caso, debemos considerar la postura del proveedor, que ante esta situación, no va a lograr productividad ni rentabilidad, ya que, alta productividad, de excelente calidad, generalmente es costosa.
Para poder comprender este concepto, nos dimos a la tarea de hacer una recopilación de lo que ha significado CALIDAD a lo largo de la historia, en la que no se ha convertido únicamente en uno de los requisitos esenciales del producto, sino que es un factor estratégico clave del que dependen la mayor parte de las organizaciones, no sólo para mantener su posición en el mercado, sino incluso para asegurar su supervivencia.
En la etapa artesanal, el concepto era: hacer las cosas bien, independientemente del coste o el esfuerzo necesario para ello, el objetivo era satisfacer al cliente y al artesano por la elaboración de un trabajo bien hecho al crear un producto único. En la actualidad, existen empresas, como la joyería que elabora piezas exquisitas, delicadas y únicas que solo están al alcance de la elite.
Durante la Revolución Industrial, lo importante era tener mucha producción, aun descuidando la calidad del producto, para satisfacer la demanda del mercado y de la posesión de bienes, aun a bajo plazo, y actualmente lo ejemplifican las industrias que a bajo costo, tienen producciones al mayoreo, en detrimento de la calidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era asegurar la eficacia de armamento sin importar el costo con la mayor y más rápida producción, con el objetivo de garantizar la rápida disponibilidad del mismo en forma suficiente y eficaz, y así contamos actualmente con las compañías de procesadores de cómputo y la alta tecnología de telefonía celular, que avanza a pasos agigantados saturando rápidamente los mercados con productos “indispensables y cada vez mas sofisticados para el consumidor”.
Durante la posguerra, específicamente en Japón, en un intento por recuperarse de la devastación por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, la prioridad era hacer las cosas bien y a la primera para minimizar los costes gracias a la calidad, logrando con ello la satisfacción del cliente y un alto nivel de competitividad, surgiendo entonces las hasta ahora incomparables compañías Sony, Panasonic, Sanyo, etcétera, que aún en la actualidad, no tienen competencia en el mercado.
En ese mismo periodo, pero para el resto del mundo, el asunto era la producción en cantidad, ya que era prioritario satisfacer la gran demanda de bienes causados en la pos guerra. En forma más reciente, aparece lo que se denomina el Control de calidad, promoviendo técnicas de inspección en producción, para evitar la salida de bienes defectuosos, con el propósito de satisfacer las necesidades técnicas del producto, como sucede cada vez más en los diferentes sectores como lo es el de Salud con las reformas, adecuaciones y ampliación de cobertura que se han implementado, bajo un estricto sistema de supervisión operativa que disminuya al máximo el margen de error en la prestación de servicios, proviniendo después, el aseguramiento de la calidad, con el propósito ahora, de contar con sistemas y procedimientos de la organización para evitar la producción de bienes defectuosos, rubro en el que han avanzado cada vez mas los sistemas de comunicación televisivos, de telefonía, el mismo Sector Salud, y más recientemente con el Sector educativo, en el que se empieza a considerar como relevante el nivel de capacitación de los maestros, sistemas educativos, etc., con lo que se propone la plena satisfacción del cliente y del prestador de servicios, prevenir errores, reducir costos y tener un alto nivel de competitividad.
Finalizamos con el concepto de Calidad Total, basada en la Teoría de la Administración Empresarial, centrada en la permanente satisfacción de las expectativas del cliente, con el objeto de satisfacer tanto al cliente externo como interno, ser altamente competitivo y tener una mejora continua de la calidad, para lo cual, se han implementado una serie de elementos que garanticen la eficacia, eficiencia y efectividad de la producción, para insertarse dentro de un mercado altamente competitivo en todos los ámbitos.
A este respecto, no me atrevo a garantizar, por lo menos en nuestro País, una Empresa o Institución que cumpla con lo que sería el 100% de calificación, ya que, aún en los sistemas más poderosos, productivos, de mayor calidad, y que cumplan con los criterios especificados, cuentan con amplios márgenes de error humano, no por la preparación técnica o profesional, sino por los diferentes estilos de liderazgo o circunstancias individuales o colectivos (sindicatos), que interfieren por influyentísimos, políticas de comercio inestables, e intereses comerciales o de desarrollo personal.
Por todo lo anterior, concluimos que el concepto de calidad total ha ido evolucionando en base a las necesidades de la humanidad, aunque todos buscan el bienestar colectivo. ¿En qué podemos colaborar aunque a nuestro alrededor la corrupción y burocracia predominen? La respuesta es simple: Si la maldad esta en el corazón del hombre, creo que la mejor inversión de una Empresa es buscar el desarrollo humano personal y familiar, que es la materia prima única de todas las Empresas e Instituciones del mundo, misma lucha que podemos emprender cada uno por nosotros mismos.
No deje de enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Texto publicado el miércoles 28 de enero de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
En plena era de la mercadotecnia, y que la competencia se vuelve un reto a superar, teniendo como misión “producir” con calidad y como visión, “ser” de calidad, empezaremos por analizar el significado de este concepto estudiado en el desarrollo organizacional que es el de CALIDAD.
Habitualmente cuando lo escuchamos, pensamos en lo mejor, y nadie puede estar en des acuerdo; sin embargo, el cuestionamiento es “lo mejor para quien”. Los kilos de 900gr. Son excelentes para el vendedor, pero no para el comprador, el horario matutino lo es para el prestador de servicio, pero no para el usuario, y más aún: si ambos están de acuerdo, por ejemplo en la atención médica, donde se brinde atención altamente especializada, con disponibilidad de horario y a costos accesibles, aparentemente resulta de calidad, pero aún en este caso, debemos considerar la postura del proveedor, que ante esta situación, no va a lograr productividad ni rentabilidad, ya que, alta productividad, de excelente calidad, generalmente es costosa.
Para poder comprender este concepto, nos dimos a la tarea de hacer una recopilación de lo que ha significado CALIDAD a lo largo de la historia, en la que no se ha convertido únicamente en uno de los requisitos esenciales del producto, sino que es un factor estratégico clave del que dependen la mayor parte de las organizaciones, no sólo para mantener su posición en el mercado, sino incluso para asegurar su supervivencia.
En la etapa artesanal, el concepto era: hacer las cosas bien, independientemente del coste o el esfuerzo necesario para ello, el objetivo era satisfacer al cliente y al artesano por la elaboración de un trabajo bien hecho al crear un producto único. En la actualidad, existen empresas, como la joyería que elabora piezas exquisitas, delicadas y únicas que solo están al alcance de la elite.
Durante la Revolución Industrial, lo importante era tener mucha producción, aun descuidando la calidad del producto, para satisfacer la demanda del mercado y de la posesión de bienes, aun a bajo plazo, y actualmente lo ejemplifican las industrias que a bajo costo, tienen producciones al mayoreo, en detrimento de la calidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era asegurar la eficacia de armamento sin importar el costo con la mayor y más rápida producción, con el objetivo de garantizar la rápida disponibilidad del mismo en forma suficiente y eficaz, y así contamos actualmente con las compañías de procesadores de cómputo y la alta tecnología de telefonía celular, que avanza a pasos agigantados saturando rápidamente los mercados con productos “indispensables y cada vez mas sofisticados para el consumidor”.
Durante la posguerra, específicamente en Japón, en un intento por recuperarse de la devastación por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, la prioridad era hacer las cosas bien y a la primera para minimizar los costes gracias a la calidad, logrando con ello la satisfacción del cliente y un alto nivel de competitividad, surgiendo entonces las hasta ahora incomparables compañías Sony, Panasonic, Sanyo, etcétera, que aún en la actualidad, no tienen competencia en el mercado.
En ese mismo periodo, pero para el resto del mundo, el asunto era la producción en cantidad, ya que era prioritario satisfacer la gran demanda de bienes causados en la pos guerra. En forma más reciente, aparece lo que se denomina el Control de calidad, promoviendo técnicas de inspección en producción, para evitar la salida de bienes defectuosos, con el propósito de satisfacer las necesidades técnicas del producto, como sucede cada vez más en los diferentes sectores como lo es el de Salud con las reformas, adecuaciones y ampliación de cobertura que se han implementado, bajo un estricto sistema de supervisión operativa que disminuya al máximo el margen de error en la prestación de servicios, proviniendo después, el aseguramiento de la calidad, con el propósito ahora, de contar con sistemas y procedimientos de la organización para evitar la producción de bienes defectuosos, rubro en el que han avanzado cada vez mas los sistemas de comunicación televisivos, de telefonía, el mismo Sector Salud, y más recientemente con el Sector educativo, en el que se empieza a considerar como relevante el nivel de capacitación de los maestros, sistemas educativos, etc., con lo que se propone la plena satisfacción del cliente y del prestador de servicios, prevenir errores, reducir costos y tener un alto nivel de competitividad.
Finalizamos con el concepto de Calidad Total, basada en la Teoría de la Administración Empresarial, centrada en la permanente satisfacción de las expectativas del cliente, con el objeto de satisfacer tanto al cliente externo como interno, ser altamente competitivo y tener una mejora continua de la calidad, para lo cual, se han implementado una serie de elementos que garanticen la eficacia, eficiencia y efectividad de la producción, para insertarse dentro de un mercado altamente competitivo en todos los ámbitos.
A este respecto, no me atrevo a garantizar, por lo menos en nuestro País, una Empresa o Institución que cumpla con lo que sería el 100% de calificación, ya que, aún en los sistemas más poderosos, productivos, de mayor calidad, y que cumplan con los criterios especificados, cuentan con amplios márgenes de error humano, no por la preparación técnica o profesional, sino por los diferentes estilos de liderazgo o circunstancias individuales o colectivos (sindicatos), que interfieren por influyentísimos, políticas de comercio inestables, e intereses comerciales o de desarrollo personal.
Por todo lo anterior, concluimos que el concepto de calidad total ha ido evolucionando en base a las necesidades de la humanidad, aunque todos buscan el bienestar colectivo. ¿En qué podemos colaborar aunque a nuestro alrededor la corrupción y burocracia predominen? La respuesta es simple: Si la maldad esta en el corazón del hombre, creo que la mejor inversión de una Empresa es buscar el desarrollo humano personal y familiar, que es la materia prima única de todas las Empresas e Instituciones del mundo, misma lucha que podemos emprender cada uno por nosotros mismos.
No deje de enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Texto publicado el miércoles 28 de enero de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
lunes, 29 de diciembre de 2008
Miércoles 24 de diciembre de 2008
¿Cuál es el objetivo de celebrar la navidad?
Dra. Elizabeth Georgina García Vargas
Independientemente de que por un error (en que los líderes romanos decidieron reconciliar, desde los años 325 y 350 después de Cristo a la perseguida Iglesia de Cristo con los ritos paganos, y festejar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo precisamente en la fecha en que celebraban el solsticio de invierno como el nacimiento del dios del sol), el nacimiento de Cristo tiene el significado de la reconciliación de Dios con la humanidad.
“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación” 2 Corintios 5:18.
Si usted, mi querido lector no ha tenido la oportunidad de leer la Biblia de principio a fin, se ha perdido de una de las experiencias más valiosas para conocer el corazón de nuestro Creador. ¿Por qué reconciliarnos? ¿Es que acaso estábamos peleados con Él? Bueno, el hecho es que, desde que el pecado (acciones en contra de la voluntad de Dios que nos conducen a la separación o muerte espiritual),entró al mundo a través de Adán y Eva, el mismo Dios ha tenido misericordia del hombre una y otra vez por el infinito amor que nos ha tenido, y aunque nos ame como no somos capaces de comprender, por esa misma razón, es necesario que nos someta a corrección cuantas veces lo necesitemos dependiendo de nuestra rebeldía o resistencia a aceptar su voluntad.
Usted puede cuestionar al respecto pero en este artículo no es el objetivo hacer un análisis al respecto, pero si, el hacer evidente que como seres humanos tendemos a culpar a Dios, a negarlo o a blasfemar contra Él, cuando las cosas nos son contrarias. Un ejemplo es cuando constantemente recurrimos a “mentiritas blancas” para evitar problemas.
Cuando la verdad sale a la luz y tenemos que hacerle frente a las consecuencias de nuestros actos, nos justificamos, lo negamos, le echamos la culpa a los demás, pero aun así, tenemos que afrontarlo y eso no nos gusta, nos molesta e incomoda en el mejor de los casos, pero cuando esto trasciende, p.Ej, si cometí un fraude y además de perder el trabajo tengo que hacer frente a la justicia e ir a la cárcel, ya me “empiezo” a sentir abandonado por Dios, y como que Dios no es justo con migo, Él me abandonó.
A todos nos parece lógico si lo vemos desde afuera, es mas, he escuchado decir a mucha gente que no se puede comparar el pecado de decir una mentira piadosa a cometer una crimen o secuestro, pero para nuestro Creador las cosas no, simplemente es o no es pecado, no tiene tamaño ni peso. Es por esto que la humanidad llegó a cometer tal cantidad de pecados, que la maldad sobreabundó, y fue entonces cuando sobre abundó la gracia.
Desde el libro de Génesis hasta Apocalipsis, nuestro Padre celestial no sólo nos muestra normas, leyes y preceptos, sino que hace patente su infinito amor. Fue por eso que decidió anular el antiguo pacto “de la ley”, para dar paso al nuevo, “de la gracia, y, a través de Jesucristo, reconciliarse con nosotros, dándonos una nueva oportunidad para permitirle entrar en nuestros corazones, ya que el verdadero nacimiento de Cristo es el que sucede en nuestras vidas cuando tomamos la decisión de hacerle una morada en nuestro corazón, ya que para que exista esa reconciliación es necesario que ambas partes estén dispuestas.
Él nos da su amor, fortaleza, provisión, bendiciones, prosperidad, etc., de nosotros sólo pide un corazón limpio y honesto para amarle y hacer de Él nuestro único Dios. Tal vez podríamos decir que eso ni se cuestiona, pero el hecho es que en la vida cotidiana adoramos la televisión y no tragamos al vecino, maldecimos al imprudente del carro que se me atravesó, no tolero a la suegra, pero ¿a quien le hace daño una canita al aire? pero por lo demás, yo soy una persona honorable, moral y voy a la iglesia cada que no juega el Pachuca o México o el América, ni cuando estoy suficientemente crudo para no poder mantenerme sin vomitar o quedarme dormido en el servicio religioso.
Nunca le he pegado a mi esposa aunque haya estado a punto de hacerlo en varias ocasiones, trabajo de sol a sol, les doy lo mejor a mis hijos, esperando no me molesten con sus tonterías, pero por lo demás, puedo decir que si, creo en Dios. ¡Jamás me verán pasar enfrente de una iglesia y no persignarme! Hasta le doy limosnas a los pobres! ¿Qué más se le puede pedir de un hombre tan ocupado y con tantas responsabilidades como yo?....
Simplemente cumplir con los dos mandamientos de Dios: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu mente y todas tus fuerzas y el segundo: amarás a tu prójimo como a ti mismo, lo cual no implica forzosamente ir a misa o hacer obras de caridad. Lo que realmente le interesa a nuestro Señor, es la limpieza de nuestro corazón (porque Él sabe mejor que nosotros cuáles son las verdaderas intenciones de nuestro corazón).
Cuando tenemos problemas con los demás, es imposible que mantengamos esa transparencia, estamos empañados con el resentimiento, la amargura y con la falta de perdón. ¡Es que hay cosas que no se pueden perdonar!: no, Cristo no sólo nos perdonó en la cruz, sino que intercedió por los que lo crucificaron. ¡Ah, pero Él porque es Dios!.
El libro de Génesis dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, nos habilitó con su capacidad para amar y con su capacidad para perdonar. ¿El problema? Que nos amamos más a nosotros mismos que a Dios y a nuestros deudores. La solución: Rendirle a Él nuestra vida y hacerle su Señor. ¿Nacerá por fin esta navidad en ti?, sólo tienes que pedírselo y buscarlo con todo tu corazón.
Recuerda que puedes enviar tus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Publicado el miércoles 24 de diciembre de 2008, en el diario matutino PLAZA JUÁREZ, Pachuca, Hgo.)
Dra. Elizabeth Georgina García Vargas
Independientemente de que por un error (en que los líderes romanos decidieron reconciliar, desde los años 325 y 350 después de Cristo a la perseguida Iglesia de Cristo con los ritos paganos, y festejar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo precisamente en la fecha en que celebraban el solsticio de invierno como el nacimiento del dios del sol), el nacimiento de Cristo tiene el significado de la reconciliación de Dios con la humanidad.
“Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación” 2 Corintios 5:18.
Si usted, mi querido lector no ha tenido la oportunidad de leer la Biblia de principio a fin, se ha perdido de una de las experiencias más valiosas para conocer el corazón de nuestro Creador. ¿Por qué reconciliarnos? ¿Es que acaso estábamos peleados con Él? Bueno, el hecho es que, desde que el pecado (acciones en contra de la voluntad de Dios que nos conducen a la separación o muerte espiritual),entró al mundo a través de Adán y Eva, el mismo Dios ha tenido misericordia del hombre una y otra vez por el infinito amor que nos ha tenido, y aunque nos ame como no somos capaces de comprender, por esa misma razón, es necesario que nos someta a corrección cuantas veces lo necesitemos dependiendo de nuestra rebeldía o resistencia a aceptar su voluntad.
Usted puede cuestionar al respecto pero en este artículo no es el objetivo hacer un análisis al respecto, pero si, el hacer evidente que como seres humanos tendemos a culpar a Dios, a negarlo o a blasfemar contra Él, cuando las cosas nos son contrarias. Un ejemplo es cuando constantemente recurrimos a “mentiritas blancas” para evitar problemas.
Cuando la verdad sale a la luz y tenemos que hacerle frente a las consecuencias de nuestros actos, nos justificamos, lo negamos, le echamos la culpa a los demás, pero aun así, tenemos que afrontarlo y eso no nos gusta, nos molesta e incomoda en el mejor de los casos, pero cuando esto trasciende, p.Ej, si cometí un fraude y además de perder el trabajo tengo que hacer frente a la justicia e ir a la cárcel, ya me “empiezo” a sentir abandonado por Dios, y como que Dios no es justo con migo, Él me abandonó.
A todos nos parece lógico si lo vemos desde afuera, es mas, he escuchado decir a mucha gente que no se puede comparar el pecado de decir una mentira piadosa a cometer una crimen o secuestro, pero para nuestro Creador las cosas no, simplemente es o no es pecado, no tiene tamaño ni peso. Es por esto que la humanidad llegó a cometer tal cantidad de pecados, que la maldad sobreabundó, y fue entonces cuando sobre abundó la gracia.
Desde el libro de Génesis hasta Apocalipsis, nuestro Padre celestial no sólo nos muestra normas, leyes y preceptos, sino que hace patente su infinito amor. Fue por eso que decidió anular el antiguo pacto “de la ley”, para dar paso al nuevo, “de la gracia, y, a través de Jesucristo, reconciliarse con nosotros, dándonos una nueva oportunidad para permitirle entrar en nuestros corazones, ya que el verdadero nacimiento de Cristo es el que sucede en nuestras vidas cuando tomamos la decisión de hacerle una morada en nuestro corazón, ya que para que exista esa reconciliación es necesario que ambas partes estén dispuestas.
Él nos da su amor, fortaleza, provisión, bendiciones, prosperidad, etc., de nosotros sólo pide un corazón limpio y honesto para amarle y hacer de Él nuestro único Dios. Tal vez podríamos decir que eso ni se cuestiona, pero el hecho es que en la vida cotidiana adoramos la televisión y no tragamos al vecino, maldecimos al imprudente del carro que se me atravesó, no tolero a la suegra, pero ¿a quien le hace daño una canita al aire? pero por lo demás, yo soy una persona honorable, moral y voy a la iglesia cada que no juega el Pachuca o México o el América, ni cuando estoy suficientemente crudo para no poder mantenerme sin vomitar o quedarme dormido en el servicio religioso.
Nunca le he pegado a mi esposa aunque haya estado a punto de hacerlo en varias ocasiones, trabajo de sol a sol, les doy lo mejor a mis hijos, esperando no me molesten con sus tonterías, pero por lo demás, puedo decir que si, creo en Dios. ¡Jamás me verán pasar enfrente de una iglesia y no persignarme! Hasta le doy limosnas a los pobres! ¿Qué más se le puede pedir de un hombre tan ocupado y con tantas responsabilidades como yo?....
Simplemente cumplir con los dos mandamientos de Dios: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu mente y todas tus fuerzas y el segundo: amarás a tu prójimo como a ti mismo, lo cual no implica forzosamente ir a misa o hacer obras de caridad. Lo que realmente le interesa a nuestro Señor, es la limpieza de nuestro corazón (porque Él sabe mejor que nosotros cuáles son las verdaderas intenciones de nuestro corazón).
Cuando tenemos problemas con los demás, es imposible que mantengamos esa transparencia, estamos empañados con el resentimiento, la amargura y con la falta de perdón. ¡Es que hay cosas que no se pueden perdonar!: no, Cristo no sólo nos perdonó en la cruz, sino que intercedió por los que lo crucificaron. ¡Ah, pero Él porque es Dios!.
El libro de Génesis dice que Dios nos hizo a su imagen y semejanza, nos habilitó con su capacidad para amar y con su capacidad para perdonar. ¿El problema? Que nos amamos más a nosotros mismos que a Dios y a nuestros deudores. La solución: Rendirle a Él nuestra vida y hacerle su Señor. ¿Nacerá por fin esta navidad en ti?, sólo tienes que pedírselo y buscarlo con todo tu corazón.
Recuerda que puedes enviar tus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Publicado el miércoles 24 de diciembre de 2008, en el diario matutino PLAZA JUÁREZ, Pachuca, Hgo.)
lunes, 22 de diciembre de 2008
17 diciembre de 2008
AMISTAD vs LEALTAD
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
Uno de los vínculos más estrechos que existen en la humanidad es la amistad.
Tener un amigo es mucho más valioso que un diamante de 21 kilates.
Muchos de ustedes podrían asegurar lo contrario, ya que supuestamente con dinero se pueden comprar amigos, pero el hecho es que un amigo que está con nosotros por interés es más amigo de lo que tenemos que de lo que somos, y por ende, cuando nuestros "valores" cambien, su lealtad lo hará también.
Lo importante es analizar la amistad desde el punto de vista del amor. En muchas ocasiones hemos escuchado decir "más que mi amigo es mi hermano", o de un hermano muy entrañable decir "más que mi hermana es mi mejor amiga".
¿Se puede equiparar el lazo de sangre con el de el afecto y lealtad entre amigos verdaderos?.
Los dichos anteriores lo corroboran, existiendo en la historia muchos ejemplos valiosos, uno de ellos es la amistad existente entre Jonatán (hijo de Saúl, rey del pueblo de Israel) y David (que después de Saúl, se convirtió no sólo en el Rey, sino como lo describe la Biblia, "Un hombre con un corazón conforme al corazón de Dios").
Pero ¿Qué es lo que hizo tan especial esta amistad?. El libro de 1° de Samuel nos refiere que existió tal amistad entre ambos jóvenes, que, cuando el Rey Saúl, celoso de que David contara con la gracia de Dios, (y después de haber sido su escudero), lo persiguió con tal saña para matarlo, que llegó el momento en que Jonatán decidió salvar la vida de su amigo ocultándolo aun de su propio padre (a quien, obviamente le debía lealtad absoluta, no solo como su papá, sino también por ser su Rey).
Ante esta demostración de amistad, hubo una promesa de por medio, en donde ambos sellaron de por vida un pacto de fidelidad y apoyo entre ellos mismos alcanzando incluso a su descendencia. En ese momento en especial, ninguno de los dos sabía lo que iba a suceder después; sin embargo, aunque David tuvo que huir y ser perseguido; Saúl, por su rebeldía a Dios fue muerto por su propia mano ante la derrota de su ejército donde había perdido la vida su hijo Jonatán.
Años después de haberse separado, y al saber de la muerte de su amado amigo, David, ya siendo Rey, preguntó si había alguien de la descendencia de Jonatán a quien hiciera favor en memoria de su amigo. Hallaron a Mefiboset, un hombre tullido que, aunque era de la casa de Saúl, su enemigo, también era hijo de su leal amigo y protector, y desde aquel día, se sentó a la mesa del Rey y fue favorecido con los bienes de la casa de su padre.
¿Por qué eligió Jonatán proteger a su amigo aunque esto implicara deslealtad contra su padre y Rey? Definitivamente el contexto no es el mismo que cuando un adolescente prefiere encubrir al "cuate" que lo induce al alcohol, drogas o al vandalismo, en tanto que su padre trata de que estudie y se haga responsable, no generalicen.
El caso que estamos analizando tiene más que ver con cosas tan trascendentales como los valores y el verdadero amor. Saúl no estaba siendo fiel a sus principios puesto que no sólo actuó haciendo lo incorrecto a los ojos de Dios y de su mismo pueblo, sino también se dejó llevar por el celo que le inspiraba David, y aunque fue el mismo que se enfrentó a Goliat y salvó al mismo ejercito de Saúl, le fue fiel y "tenía la presencia de Dios", de tal manera que cuando el Rey tenía fuertes dolores de cabeza que lo atormentaban, David tocaba el arpa y el dolor cedía.
El mismo David, siendo perseguido por el Rey, tuvo ocasión de matar a su enemigo estando tan cerca de él que sólo cortó con su espada una esquina de su capa para demostrarle su lealtad, pero por sus propios valores no se atrevió siquiera a atentar contra la vida del que llamó "el ungido de Dios".
Aun después de constatar esta muestra de respeto y reverencia por parte de David, su celo y saña le hizo perseguirlo y acosarlo con el único propósito de matarlo. ¿Podría dudar un amigo verdadero a quien ser leal en dichas circunstancias?
No sé qué piense usted, pero a lo largo de nuestra vida, la amistad es puesta a prueba de muchas maneras: una de las más frecuentes es el traicionar a un amigo por enamorarse de la pareja del otro: usted puede decidir (en base a sus valores, claro), si es más importante consumar una pasión u obsesión, o ser leal a alguien que le ha brindado su amistad incondicional.
Otro ejemplo es la distancia: cuántas veces nos hemos dejado de ver por años, pero al reencontrarnos podemos continuar nuestra amistad como si sóo hubiera transcurrido un día, o tal vez ya no tenemos nada en común y québueno que cada quien se fue por su lado.
Otro ejemplo es cuando tenemos que elegir entre salvar nuestra vida (o nuestro pellejo) o la del amigo ante la amenaza de nuestra seguridad. Muchos podrían decir que "todo depende", pero cuando hay verdadero amor y lealtad no se puede cuestionar.
¿Debo dejarlo hundirse por salvar mi empleo, aunque yo no tenga la razón?, ¿debo delatarlo ante la Santa Inquisición antes que yo sea descubierto?, tengo que traicionar a quien me ha demostrado lealtad para salir librado de algo en lo que yo me involucré?
¿No ha sabido de casos en que alguien comete un robo o una falta y le pide al otro que lo encubra?, ¿Quién es el amigo leal? ¿el que involucra, el que delata o ninguno de los dos?.
Amigos, tenemos mucho en que meditar. Por lo pronto recuerde que puede enviar sus comentarios al correo
doctora_elizabeth@yahoo.com.mx.
Seguimos en contacto.
(Publicado en la edición del 17 de diciembre de 2008, en Diario PLAZA JUÁREZ)
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
Uno de los vínculos más estrechos que existen en la humanidad es la amistad.
Tener un amigo es mucho más valioso que un diamante de 21 kilates.
Muchos de ustedes podrían asegurar lo contrario, ya que supuestamente con dinero se pueden comprar amigos, pero el hecho es que un amigo que está con nosotros por interés es más amigo de lo que tenemos que de lo que somos, y por ende, cuando nuestros "valores" cambien, su lealtad lo hará también.
Lo importante es analizar la amistad desde el punto de vista del amor. En muchas ocasiones hemos escuchado decir "más que mi amigo es mi hermano", o de un hermano muy entrañable decir "más que mi hermana es mi mejor amiga".
¿Se puede equiparar el lazo de sangre con el de el afecto y lealtad entre amigos verdaderos?.
Los dichos anteriores lo corroboran, existiendo en la historia muchos ejemplos valiosos, uno de ellos es la amistad existente entre Jonatán (hijo de Saúl, rey del pueblo de Israel) y David (que después de Saúl, se convirtió no sólo en el Rey, sino como lo describe la Biblia, "Un hombre con un corazón conforme al corazón de Dios").
Pero ¿Qué es lo que hizo tan especial esta amistad?. El libro de 1° de Samuel nos refiere que existió tal amistad entre ambos jóvenes, que, cuando el Rey Saúl, celoso de que David contara con la gracia de Dios, (y después de haber sido su escudero), lo persiguió con tal saña para matarlo, que llegó el momento en que Jonatán decidió salvar la vida de su amigo ocultándolo aun de su propio padre (a quien, obviamente le debía lealtad absoluta, no solo como su papá, sino también por ser su Rey).
Ante esta demostración de amistad, hubo una promesa de por medio, en donde ambos sellaron de por vida un pacto de fidelidad y apoyo entre ellos mismos alcanzando incluso a su descendencia. En ese momento en especial, ninguno de los dos sabía lo que iba a suceder después; sin embargo, aunque David tuvo que huir y ser perseguido; Saúl, por su rebeldía a Dios fue muerto por su propia mano ante la derrota de su ejército donde había perdido la vida su hijo Jonatán.
Años después de haberse separado, y al saber de la muerte de su amado amigo, David, ya siendo Rey, preguntó si había alguien de la descendencia de Jonatán a quien hiciera favor en memoria de su amigo. Hallaron a Mefiboset, un hombre tullido que, aunque era de la casa de Saúl, su enemigo, también era hijo de su leal amigo y protector, y desde aquel día, se sentó a la mesa del Rey y fue favorecido con los bienes de la casa de su padre.
¿Por qué eligió Jonatán proteger a su amigo aunque esto implicara deslealtad contra su padre y Rey? Definitivamente el contexto no es el mismo que cuando un adolescente prefiere encubrir al "cuate" que lo induce al alcohol, drogas o al vandalismo, en tanto que su padre trata de que estudie y se haga responsable, no generalicen.
El caso que estamos analizando tiene más que ver con cosas tan trascendentales como los valores y el verdadero amor. Saúl no estaba siendo fiel a sus principios puesto que no sólo actuó haciendo lo incorrecto a los ojos de Dios y de su mismo pueblo, sino también se dejó llevar por el celo que le inspiraba David, y aunque fue el mismo que se enfrentó a Goliat y salvó al mismo ejercito de Saúl, le fue fiel y "tenía la presencia de Dios", de tal manera que cuando el Rey tenía fuertes dolores de cabeza que lo atormentaban, David tocaba el arpa y el dolor cedía.
El mismo David, siendo perseguido por el Rey, tuvo ocasión de matar a su enemigo estando tan cerca de él que sólo cortó con su espada una esquina de su capa para demostrarle su lealtad, pero por sus propios valores no se atrevió siquiera a atentar contra la vida del que llamó "el ungido de Dios".
Aun después de constatar esta muestra de respeto y reverencia por parte de David, su celo y saña le hizo perseguirlo y acosarlo con el único propósito de matarlo. ¿Podría dudar un amigo verdadero a quien ser leal en dichas circunstancias?
No sé qué piense usted, pero a lo largo de nuestra vida, la amistad es puesta a prueba de muchas maneras: una de las más frecuentes es el traicionar a un amigo por enamorarse de la pareja del otro: usted puede decidir (en base a sus valores, claro), si es más importante consumar una pasión u obsesión, o ser leal a alguien que le ha brindado su amistad incondicional.
Otro ejemplo es la distancia: cuántas veces nos hemos dejado de ver por años, pero al reencontrarnos podemos continuar nuestra amistad como si sóo hubiera transcurrido un día, o tal vez ya no tenemos nada en común y québueno que cada quien se fue por su lado.
Otro ejemplo es cuando tenemos que elegir entre salvar nuestra vida (o nuestro pellejo) o la del amigo ante la amenaza de nuestra seguridad. Muchos podrían decir que "todo depende", pero cuando hay verdadero amor y lealtad no se puede cuestionar.
¿Debo dejarlo hundirse por salvar mi empleo, aunque yo no tenga la razón?, ¿debo delatarlo ante la Santa Inquisición antes que yo sea descubierto?, tengo que traicionar a quien me ha demostrado lealtad para salir librado de algo en lo que yo me involucré?
¿No ha sabido de casos en que alguien comete un robo o una falta y le pide al otro que lo encubra?, ¿Quién es el amigo leal? ¿el que involucra, el que delata o ninguno de los dos?.
Amigos, tenemos mucho en que meditar. Por lo pronto recuerde que puede enviar sus comentarios al correo
doctora_elizabeth@yahoo.com.mx.
Seguimos en contacto.
(Publicado en la edición del 17 de diciembre de 2008, en Diario PLAZA JUÁREZ)
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