LA RISA
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
¿Realmente es el hombre el único ser del reino animal capaz de reír?
Muchos dicen que también lo hacen las hienas, y aunque esto es cuestionable, ya que dichos mamíferos emiten sonidos semejantes a la risa, como los gatos al maullar pareciera que son bebes llorando, así que lo dejaremos como "la expresión súbita y espontánea de una emoción de alegría extrema, que se manifiesta por la emisión de sonidos característicos en diferentes intensidades, y que pueden variar de un individuo a otro, generalmente precedido de un acontecimiento, pensamiento o recepción de un mensaje que al individuo le parece hilarante".
Hace unos años, se exhibió una secuencia de películas llamadas "La risa en vacaciones", en la que los protagonistas propiciaban una serie de circunstancias chuscas en las que hacían caer a los turistas, generalmente propiciando confusiones, errores, caídas, en fin, que el público disfrutó y rió en gran manera, al igual que en "los furcios", o programas donde se proyectan videos en los que podemos apreciar situaciones "chistosas" de otros.
Sin embargo, cuando somos nosotros los que sufrimos dichos accidentes que desatan la risa de los demás, nos indignamos y consideramos nos están faltando al respeto si lo hacen; nos ofendemos, e incluso consideramos como desconsideración de su parte y muchas veces hasta les dejamos de hablar.
Pero si somos maduros emocionalmente y no tenemos temor a hacer el ridículo sin dejar de ser lo que somos, logramos reírnos también de nuestras propias circunstancias.
Pero el objetivo de este artículo va más encaminado hacia lo que sucede si somos capaces de permitirnos disfrutar la vida y reír a carcajada batiente aun por cosas simples o por nuestras propias fallas o limitaciones.
¿Realmente el hacer el ridículo nos humilla o denigra? ¿Qué es hacer el ridículo según nosotros? No sé si exista una definición como tal, pero si tiene mucho que ver con nuestra propia percepción de lo que "debe ser", con una formación rígida y llena de tabúes y limitaciones que los cánones de la moral establecida por el hombre no nos permite.
Por ejemplo: hace muchos, pero muchos años (bueno no tantos), cuando yo era una niña de unos 10, mi mejor amiga caminaba por el parque con uno de sus primos cuando observó algo sumamente chistoso (debo decir que de por si eres bastante simploncita), ella y su primo rieron con ganas porque una niña se cayó tirando no solo sus monedas, sino también las tortillas que llevaba, pero la risa se convirtió en preocupación cuando se dieron cuenta de...¡SI!, no se equivoco, era yo, y dejó de reírse para asumir una actitud solidaria y ayudarme a recoger mi monedas y tortillas, pero después pudimos reírnos juntas del evento.
¿Podríamos hacer lo mismo si se tratara del jefe o el sacerdote o el gobernador? Tal vez se consideraría irrespetuoso e irreverente por su investidura, pero en el fondo nos provocaría la misma risa, sólo que contenida o muuuy disimulada ¿verdad?
Pero… ¿Por qué nos reímos?...
Como todo, nuestro creador nos diseñó con características que nos permiten expresar emociones y sentimientos como el llanto, la risa, la ira, en fin, que contamos con estas características con un propósito y no para ser reprimidas, por lo menos no permanentemente. Sería como tener que obligar a un televisor que transmitiera un solo canal aunque esté habilitado para transmitir más de cien.
Se ha observado que entre mas rígida es una persona en sus esquemas, no sólo con los demás (lo que le impide considerar otras opciones además de la suya), sino también consigo mismo, no se permite disfrutar la vida ni equivocarse o hacer el ridículo sin que esto le ocasione gran frustración. Esta rigidez nos va aislando poco a poco y, además de considerarnos como los portadores de la verdad absoluta, más perfectos que el mismo Dios, nos hace críticos (y criticones), intransigentes e indeseables, en tanto que el ser flexibles (con la forma de ser de los demás), tolerantes, respetuosos, considerados y amables, nos permite disfrutar no solo la vida, sino también la compañía y aceptación de los que nos rodean.
¿Alguna vez lo han tachado de amargado o "hígado"? ¿la gente no logra comprenderlo?, ¿es usted un ser excepcional pero incomprendido? ¡Cuidado!, revalore su actitud hacia los demás, puede ser que en su afán por tener siempre la razón no se permita ser feliz y le impida vivir plenamente.
Por otro lado, la risa produce endorfinas que quitan el dolor físico y moral, serotonina que evita la depresión y hasta feromonas que nos hace ser atractivos a los demás. La gente busca estar con alguien con quien sentirse bien, no con quien sentirse criticado, enjuiciado y rechazado.
La rigidez nos hace producir constantemente adrenalina, que nos mantiene alerta, a la defensiva, pero también altera el metabolismo de los hidratos de carbono, y a la larga altera todo nuestro funcionamiento para desembocar en un permanente estado de inconformidad acompañado de lo que yo llamo el síndrome de las "itis", desde esofagitis hasta colitis pasando por gastritis y duodenitis, hipertensión arterial, alteración en el metabolismo en general, alteraciones del sueño, etc.
Así es de que, en este apenas segundo mes del año le invito a reír y reír, aun de si mismo, nos sería muy saludable ver mas programas o películas cómicos y menos de tragedias de terror o dramas. Pero al final, es una elección que usted tiene derecho a tomar, dependiendo del estilo de vida que también elija vivir. Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
Texto publicado en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
viernes, 6 de febrero de 2009
martes, 27 de enero de 2009
Miércoles 28 enero de 2009
CALIDAD
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
En plena era de la mercadotecnia, y que la competencia se vuelve un reto a superar, teniendo como misión “producir” con calidad y como visión, “ser” de calidad, empezaremos por analizar el significado de este concepto estudiado en el desarrollo organizacional que es el de CALIDAD.
Habitualmente cuando lo escuchamos, pensamos en lo mejor, y nadie puede estar en des acuerdo; sin embargo, el cuestionamiento es “lo mejor para quien”. Los kilos de 900gr. Son excelentes para el vendedor, pero no para el comprador, el horario matutino lo es para el prestador de servicio, pero no para el usuario, y más aún: si ambos están de acuerdo, por ejemplo en la atención médica, donde se brinde atención altamente especializada, con disponibilidad de horario y a costos accesibles, aparentemente resulta de calidad, pero aún en este caso, debemos considerar la postura del proveedor, que ante esta situación, no va a lograr productividad ni rentabilidad, ya que, alta productividad, de excelente calidad, generalmente es costosa.
Para poder comprender este concepto, nos dimos a la tarea de hacer una recopilación de lo que ha significado CALIDAD a lo largo de la historia, en la que no se ha convertido únicamente en uno de los requisitos esenciales del producto, sino que es un factor estratégico clave del que dependen la mayor parte de las organizaciones, no sólo para mantener su posición en el mercado, sino incluso para asegurar su supervivencia.
En la etapa artesanal, el concepto era: hacer las cosas bien, independientemente del coste o el esfuerzo necesario para ello, el objetivo era satisfacer al cliente y al artesano por la elaboración de un trabajo bien hecho al crear un producto único. En la actualidad, existen empresas, como la joyería que elabora piezas exquisitas, delicadas y únicas que solo están al alcance de la elite.
Durante la Revolución Industrial, lo importante era tener mucha producción, aun descuidando la calidad del producto, para satisfacer la demanda del mercado y de la posesión de bienes, aun a bajo plazo, y actualmente lo ejemplifican las industrias que a bajo costo, tienen producciones al mayoreo, en detrimento de la calidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era asegurar la eficacia de armamento sin importar el costo con la mayor y más rápida producción, con el objetivo de garantizar la rápida disponibilidad del mismo en forma suficiente y eficaz, y así contamos actualmente con las compañías de procesadores de cómputo y la alta tecnología de telefonía celular, que avanza a pasos agigantados saturando rápidamente los mercados con productos “indispensables y cada vez mas sofisticados para el consumidor”.
Durante la posguerra, específicamente en Japón, en un intento por recuperarse de la devastación por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, la prioridad era hacer las cosas bien y a la primera para minimizar los costes gracias a la calidad, logrando con ello la satisfacción del cliente y un alto nivel de competitividad, surgiendo entonces las hasta ahora incomparables compañías Sony, Panasonic, Sanyo, etcétera, que aún en la actualidad, no tienen competencia en el mercado.
En ese mismo periodo, pero para el resto del mundo, el asunto era la producción en cantidad, ya que era prioritario satisfacer la gran demanda de bienes causados en la pos guerra. En forma más reciente, aparece lo que se denomina el Control de calidad, promoviendo técnicas de inspección en producción, para evitar la salida de bienes defectuosos, con el propósito de satisfacer las necesidades técnicas del producto, como sucede cada vez más en los diferentes sectores como lo es el de Salud con las reformas, adecuaciones y ampliación de cobertura que se han implementado, bajo un estricto sistema de supervisión operativa que disminuya al máximo el margen de error en la prestación de servicios, proviniendo después, el aseguramiento de la calidad, con el propósito ahora, de contar con sistemas y procedimientos de la organización para evitar la producción de bienes defectuosos, rubro en el que han avanzado cada vez mas los sistemas de comunicación televisivos, de telefonía, el mismo Sector Salud, y más recientemente con el Sector educativo, en el que se empieza a considerar como relevante el nivel de capacitación de los maestros, sistemas educativos, etc., con lo que se propone la plena satisfacción del cliente y del prestador de servicios, prevenir errores, reducir costos y tener un alto nivel de competitividad.
Finalizamos con el concepto de Calidad Total, basada en la Teoría de la Administración Empresarial, centrada en la permanente satisfacción de las expectativas del cliente, con el objeto de satisfacer tanto al cliente externo como interno, ser altamente competitivo y tener una mejora continua de la calidad, para lo cual, se han implementado una serie de elementos que garanticen la eficacia, eficiencia y efectividad de la producción, para insertarse dentro de un mercado altamente competitivo en todos los ámbitos.
A este respecto, no me atrevo a garantizar, por lo menos en nuestro País, una Empresa o Institución que cumpla con lo que sería el 100% de calificación, ya que, aún en los sistemas más poderosos, productivos, de mayor calidad, y que cumplan con los criterios especificados, cuentan con amplios márgenes de error humano, no por la preparación técnica o profesional, sino por los diferentes estilos de liderazgo o circunstancias individuales o colectivos (sindicatos), que interfieren por influyentísimos, políticas de comercio inestables, e intereses comerciales o de desarrollo personal.
Por todo lo anterior, concluimos que el concepto de calidad total ha ido evolucionando en base a las necesidades de la humanidad, aunque todos buscan el bienestar colectivo. ¿En qué podemos colaborar aunque a nuestro alrededor la corrupción y burocracia predominen? La respuesta es simple: Si la maldad esta en el corazón del hombre, creo que la mejor inversión de una Empresa es buscar el desarrollo humano personal y familiar, que es la materia prima única de todas las Empresas e Instituciones del mundo, misma lucha que podemos emprender cada uno por nosotros mismos.
No deje de enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Texto publicado el miércoles 28 de enero de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
En plena era de la mercadotecnia, y que la competencia se vuelve un reto a superar, teniendo como misión “producir” con calidad y como visión, “ser” de calidad, empezaremos por analizar el significado de este concepto estudiado en el desarrollo organizacional que es el de CALIDAD.
Habitualmente cuando lo escuchamos, pensamos en lo mejor, y nadie puede estar en des acuerdo; sin embargo, el cuestionamiento es “lo mejor para quien”. Los kilos de 900gr. Son excelentes para el vendedor, pero no para el comprador, el horario matutino lo es para el prestador de servicio, pero no para el usuario, y más aún: si ambos están de acuerdo, por ejemplo en la atención médica, donde se brinde atención altamente especializada, con disponibilidad de horario y a costos accesibles, aparentemente resulta de calidad, pero aún en este caso, debemos considerar la postura del proveedor, que ante esta situación, no va a lograr productividad ni rentabilidad, ya que, alta productividad, de excelente calidad, generalmente es costosa.
Para poder comprender este concepto, nos dimos a la tarea de hacer una recopilación de lo que ha significado CALIDAD a lo largo de la historia, en la que no se ha convertido únicamente en uno de los requisitos esenciales del producto, sino que es un factor estratégico clave del que dependen la mayor parte de las organizaciones, no sólo para mantener su posición en el mercado, sino incluso para asegurar su supervivencia.
En la etapa artesanal, el concepto era: hacer las cosas bien, independientemente del coste o el esfuerzo necesario para ello, el objetivo era satisfacer al cliente y al artesano por la elaboración de un trabajo bien hecho al crear un producto único. En la actualidad, existen empresas, como la joyería que elabora piezas exquisitas, delicadas y únicas que solo están al alcance de la elite.
Durante la Revolución Industrial, lo importante era tener mucha producción, aun descuidando la calidad del producto, para satisfacer la demanda del mercado y de la posesión de bienes, aun a bajo plazo, y actualmente lo ejemplifican las industrias que a bajo costo, tienen producciones al mayoreo, en detrimento de la calidad.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el objetivo era asegurar la eficacia de armamento sin importar el costo con la mayor y más rápida producción, con el objetivo de garantizar la rápida disponibilidad del mismo en forma suficiente y eficaz, y así contamos actualmente con las compañías de procesadores de cómputo y la alta tecnología de telefonía celular, que avanza a pasos agigantados saturando rápidamente los mercados con productos “indispensables y cada vez mas sofisticados para el consumidor”.
Durante la posguerra, específicamente en Japón, en un intento por recuperarse de la devastación por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, la prioridad era hacer las cosas bien y a la primera para minimizar los costes gracias a la calidad, logrando con ello la satisfacción del cliente y un alto nivel de competitividad, surgiendo entonces las hasta ahora incomparables compañías Sony, Panasonic, Sanyo, etcétera, que aún en la actualidad, no tienen competencia en el mercado.
En ese mismo periodo, pero para el resto del mundo, el asunto era la producción en cantidad, ya que era prioritario satisfacer la gran demanda de bienes causados en la pos guerra. En forma más reciente, aparece lo que se denomina el Control de calidad, promoviendo técnicas de inspección en producción, para evitar la salida de bienes defectuosos, con el propósito de satisfacer las necesidades técnicas del producto, como sucede cada vez más en los diferentes sectores como lo es el de Salud con las reformas, adecuaciones y ampliación de cobertura que se han implementado, bajo un estricto sistema de supervisión operativa que disminuya al máximo el margen de error en la prestación de servicios, proviniendo después, el aseguramiento de la calidad, con el propósito ahora, de contar con sistemas y procedimientos de la organización para evitar la producción de bienes defectuosos, rubro en el que han avanzado cada vez mas los sistemas de comunicación televisivos, de telefonía, el mismo Sector Salud, y más recientemente con el Sector educativo, en el que se empieza a considerar como relevante el nivel de capacitación de los maestros, sistemas educativos, etc., con lo que se propone la plena satisfacción del cliente y del prestador de servicios, prevenir errores, reducir costos y tener un alto nivel de competitividad.
Finalizamos con el concepto de Calidad Total, basada en la Teoría de la Administración Empresarial, centrada en la permanente satisfacción de las expectativas del cliente, con el objeto de satisfacer tanto al cliente externo como interno, ser altamente competitivo y tener una mejora continua de la calidad, para lo cual, se han implementado una serie de elementos que garanticen la eficacia, eficiencia y efectividad de la producción, para insertarse dentro de un mercado altamente competitivo en todos los ámbitos.
A este respecto, no me atrevo a garantizar, por lo menos en nuestro País, una Empresa o Institución que cumpla con lo que sería el 100% de calificación, ya que, aún en los sistemas más poderosos, productivos, de mayor calidad, y que cumplan con los criterios especificados, cuentan con amplios márgenes de error humano, no por la preparación técnica o profesional, sino por los diferentes estilos de liderazgo o circunstancias individuales o colectivos (sindicatos), que interfieren por influyentísimos, políticas de comercio inestables, e intereses comerciales o de desarrollo personal.
Por todo lo anterior, concluimos que el concepto de calidad total ha ido evolucionando en base a las necesidades de la humanidad, aunque todos buscan el bienestar colectivo. ¿En qué podemos colaborar aunque a nuestro alrededor la corrupción y burocracia predominen? La respuesta es simple: Si la maldad esta en el corazón del hombre, creo que la mejor inversión de una Empresa es buscar el desarrollo humano personal y familiar, que es la materia prima única de todas las Empresas e Instituciones del mundo, misma lucha que podemos emprender cada uno por nosotros mismos.
No deje de enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Seguimos en contacto.
(Texto publicado el miércoles 28 de enero de 2009, en la edición del diario matutino PLAZA JUÁREZ, en Pachuca, Hidalgo)
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